El Apellido como Herida Social:
Hace referencia al estigma, la discriminación o el dolor colectivo que históricamente han cargado ciertas personas debido a los apellidos de la orfandad y abandono. Durante siglos, las guerras, epidemias y la pobreza extrema dejaban a miles de niños desamparados. Al no tener una filiación registrada, los sacerdotes u oficiales del Registro Civil les asignaban apellidos que evidenciaban públicamente su estatus de desamparo, convirtiéndose en una marca social de por vida.
