Nació en Manzanares. Sin estudios artísticos, totalmente autodidacta, más allá de las clases que recibió del también manzanareño Antonio Iniesta, se convirtió en una autora de “pintura alegre, donde resulta muy significativo el color, donde destaca la luminosidad y que refleja los temas de la zona”. Así, el paisaje manchego es su inspiración principal.